Se realizó el lanzamiento de la segunda cohorte del Programa de Práctica Rentadas para personas Travestis y Trans junto al Observatorio de Género en la Justicia y el Centro de Justicia de la Mujer del Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires.



En el acto de apertura participaron Luís Duacastella Arbizu, consejero del Consejo de la Magistratura, a cargo del Centro de Justicia de la Mujer (CJM); Lorena Clienti, consejera del Consejo de la Magistratura; Genoveva Ferrero, secretaria de Administración General y Presupuesto del Consejo de la Magistratura CABA, Diana Maffía, directora del Observatorio de Género en la Justicia de la Ciudad; Cecilia Segura Rattagan, directora general del CJM; Florencia Guimaraes, responsable del Programa de Acceso a Derechos de las personas Travestis y Trans del CJM y Violeta Alegre, responsable de temas de género del Observatorio.



El Programa tiene el objetivo de que las personas travesti trans que ingresan a la pasantía realicen una experiencia laboral dentro del Fuero Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo, el Fuero Penal, Penal Juvenil, Contravencional y de Faltas y en tres áreas administrativas del Consejo de la Magistratura de la Ciudad durante diez meses.
Las personas pasantes realizarán tareas de manera presencial dos veces por semana, 5 horas por día en las oficinas asignadas y, además, deberán participar de capacitaciones tanto presenciales como virtuales una vez por semana.
Esta iniciativa, aprobada por la Resolución CM N° 246/2024, establece que las prácticas rentadas son un entrenamiento en tareas jurisdiccionales y administrativas que se llevan a cabo en el Poder Judicial de la Ciudad de Buenos Aires y contempla una instancia de formación integral para poder desarrollar las tareas asignadas con una capacitación específica. No implican un vínculo laboral, sino que son una práctica formativa para potenciar el desarrollo personal y profesional de las personas participantes.



En su intervención Cecilia Segura Rattagan, contó el origen del programa, la búsqueda que se emprendió desde el CJM y el Observatorio de Género para diseñar esta propuesta, afirmó, «La verdad que es un programa de vanguardia, porque es una posibilidad de transformación, que requiere el trabajo conjunto y el esfuerzo de las áreas receptoras, de los mismos pasantes, tanto de pasantes que vienen a traernos su experiencia y a mostrarnos también las limitaciones y todo lo que tenemos que transformar y mejorar». Y agrergó: «también a cambiar la cultura de las áreas receptoras de las distintas oficinas de la justicia, que es, me parece, la manera más potente de lograr cambios dentro de la institución».
Por su parte, el consejero y coordinador del Centro de Justicia de la Mujer, Luis Duacastella Arbizu, destacó el Programa como «un símbolo de apertura intelectual que la Justicia necesita« y agregó: “Si pensamos en un problema que tiene también nuestro sistema Judicial, es ser cerrado a la propia cultura y que los cambios sociales llegan muy tarde al seno de la propia justicia”.
Desde el Observatorio de Género, su referente Diana Maffia, aseguró: “Ustedes están en un momento inicial, significativo, que les puede cambiar la vida y para nosotros como Observatorio es un momento adecuado para profundizar los derechos de la diversidad que venimos impulsando desde hace más de 14 años, en nuestro Poder Judicial”.

